Thimothée Chalamet y Steve Carrel conmueven en una historia donde el amor se convierte en un refugio ante el dolor. Con tan solo 22 años, Nic está sumergido en el oscuro laberinto de las adicciones, mientras que su padre David luchará con todas sus fuerzas para no perder a su hijo de ninguna manera en un relato donde la fuerza del vínculo entre padre e hijo se torna más fuerte que nunca. Retrata con profunda sensibilidad la fragilidad humana, los lazos familiares y cómo, incluso ante la adversidad más densa, la familia siempre estará para ofrecer apoyo a pesar de todo.