La última película del legendario Sidney Lumet –tenía 82 años al dirigirla- cuenta la historia de dos hermanos que, para calmar sus problemas económicos traman un plan repudiable: asaltar la joyería de sus propios padres. Sin embargo, algo saldrá muy mal y deberán cargar con la culpa y el miedo a ser descubiertos. Philip Seymour Hoffman (Capote, Mi novia Polly) y Ethan Hawke (Antes del amanecer, Viven) tienen actuaciones memorables en un film que perturba.