Juan Carlos Baglietto y Lito Vitale, miembros de uno de los dúos más reconocidos de la música argentina, se presentarán este sábado en el Teatro Gran Pilar en el marco de su gira “Bodas de coral”, celebrando 35 años de amistad y sociedad musical.
"Con Lito nos seguimos eligiendo después de tantos años"
Juan Carlos Baglietto llega este sábado al Teatro Gran Pilar junto a Lito Vitale. Será en el marco de la gira “Bodas de coral”, celebrando 35 años del dúo. “Hay una simbiosis”, asegura.
En el espectáculo, ambos músicos hacen un recorrido por su carrera en conjunto y solista, al tiempo que interpretan títulos de autores tan diversos como Nino Bravo o Leonardo Favio, sin tampoco dejar de lado al tango.
En diálogo con Materia Prima (FM Plaza 92.1), Juan Carlos Baglietto adelantó detalles del concierto y afirmó que las canciones “cobran un nuevo sentido con el paso del tiempo”.
En disco precisamente llamado “Bodas de coral”, ambos músicos decidieron “hacer un álbum que tiene que ver con canciones de amor. Canciones que, en otra época -vale decirlo-, no nos hubiéramos animado a interpretar…”.
El rosarino aclaró que en su juventud “éramos rockeros. Pero no es que hayamos perdido el espíritu que mueve al rock, que no tiene que ver exactamente con una forma de hacer música, sino con una forma de entender el mundo”.
En el escenario habrá un total de nueve músicos, con mayoría femenina. “Vamos a mostrar ‘Bodas de coral’ pero también vamos a tocar las canciones de siempre, algunas de las que nos han acompañado durante todo nuestro recorrido”, dijo Baglietto.
Sobre esto, el artista añadió: “Algunas sí están dentro de nuestro universo, como siempre han estado algunos autores y compositores. Y otras cobran un nuevo sentido con el paso del tiempo. Además, tocándolas con una sonoridad bien distinta a las que han tenido originalmente”.
Pareja creativa
En la sociedad creativa Baglietto-Vitale, es el tecladista quien hace las veces de productor y –por qué no- “curador” del repertorio, para luego sumarse el cantautor con su impronta.
“Pero –añadió Baglietto- hay una cuestión que tiene que ver con la energía que le ponemos al dúo: nosotros nos seguimos eligiendo después de tantos años”.
Es así como “tenemos una relación fuera del escenario que nos hace coincidir en muchos otros aspectos, no solo en la música que elegimos sino en cómo la tocamos. Y tenemos la libertad de encarar otros proyectos sin que el otro sienta que eso es traición”.
Tres décadas y media después, quien trascendiera desde la Trova Rosarina asegura mantener “un profundo respeto por esta pareja, porque en realidad lo que encontramos en el dúo no lo encontramos en otros sitios. Por fuera encontramos otras cosas, pero no las que están en el dúo. Hay una simbiosis ahí, basada no solo en ese respeto sino en lo que logramos musicalmente y lo cómodos que nos sentimos los dos tocando juntos”.