Un pueblo centenario que ya es una ciudad

por Leonel Chávez*
viernes, 1 de junio de 2012 · 00:00

De mi infancia, hace 15 años, recuerdo que en Villa Rosa todavía se seguía andando en carro. Mi tío, sin ir más lejos, repartía así la leche en el campo.

Con el crecimiento de los countries y de los barrios cerrados, los campos se fueron poblando y hoy ya mi pueblo parece una ciudad. Una ciudad que este año cumple 100 años.

El primer gran cambio se dio en el trabajo. Mucha gente que desarrollaba actividades en los campos, cuando éstos empezaron a venderse comenzaron poco a poco a buscar otra manera de sobrevivir. La mayoría trabaja en los countries de la zona, en los parques o en la construcción.

Como positivo, rescato que mucha gente tiene la posibilidad de tener trabajo, de poder crecer un poco más. A pesar de que la situación económica no está muy bien la gente tiene la posibilidad de rebuscársela de otra manera.

Por otra parte, varias costumbres sociales de la gente del pueblo se fueron quedando en el camino con el crecimiento. De a poco se fueron perdiendo muchas cosas, fue un cambio brusco de vida. Cuando era chico iba a las clases de folclore en el club y veía mucha gente jugando a las bochas. Hoy eso ya no sucede y en el lugar se hizo un salón de fiestas. Claro que esto también se debe a que muchos personajes del pueblo han partido hacia el cielo.

Antes, en las Fiestas Patronales, la gente se juntaba en la iglesia o en la plaza a conmemorar los festejos. Eso fue cambiando y es una lástima que eso se haya perdido. La gente de Villa Rosa era muy de salir de fiesta.

De todas maneras, no todo se ha perdido. Hay costumbres que permanecen, pequeñas cosas que la gente sigue rescatando. Los hombres siguen tomando sus copas frente a la estación, sigue siendo un pueblo donde los fines de semana la gente se dedica a descansar, un lugar tranquilo donde se duerme la siesta o se va a disfrutar al Lugar del Milagro. Los vecinos se siguen saludando y siguen tomando mate en la vereda.

Lo que queda por hacer, tiene que ver con la infraestructura. En el barrio privado Pilar del Este, que está a seis u ocho cuadras, hay gas natural, agua corriente, hay cloacas, cosas que el pueblo de Villa Rosa no tiene. A media cuadra de la ruta 25 pasan los caños del gas y todavía adentro de la localidad no llega.

Faltan bastantes cosas, pero hay que tener en cuenta que el Partido de Pilar es muy grande, tiene muchas localidades y tal vez hay otros barrios que necesitan más. Lo que sí sigue afectando son las inundaciones, porque hay zonas bajas y hay problemas de desagües, pero seguramente esto se irá solucionando.

Un poco preocupante es la situación de la juventud. Hoy en día todo cambió bastante. Hubiera sido interesante que todos los colegios tuvieran identidad cultural para enseñarles de dónde viene lo que hacían sus pueblos, las fiestas, todas cosas que se fueron perdiendo.

La juventud está en otra cosa y es una lástima, si nos uniéramos todos podríamos mantener la identidad y la cultura viva.

En 15 años me imagino a Villa Rosa totalmente poblada. Sueño con seguir viviendo aquí porque sigue siendo un lugar tranquilo. En mi barrio, El Triangulito, la gente sigue siendo la misma.

Me imagino algún día tener una linda plaza para que los chicos puedan jugar, tener alguna sucursal de algún banco. Seguramente seguirá creciendo y ojalá que sea para bien.

 

*Folclorista de Villa Rosa

 

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