Con nubes negras en el horizonte cercano, el intendente Nicolás Ducoté rearma su estrategia de gobierno como un plan de tormenta. Y si bien admite que habrá menos obras y que los fondos disponibles no alcanzarán para cumplir todos los planes, buscará que la gestión no se paralice. Reemplazar y achicar son las consignas.
Pero, al mismo tiempo, no abandona el sueño de reelección y hasta se amina a un pronóstico de desarrollo sostenido en el caso de alcanzar un segundo mandato, cuando escampe el temporal.
En una entrevista que concedió ayer por la mañana en los estudios de FM Plaza, Ducoté analizó los efectos del cambio de gabinete que había anunciado el viernes. Un organigrama reflejo del ajuste, con menos lugar para los diseñadores de proyectos ambiciosos y más para bomberos encargados de contener incendios sociales.
“Hicimos cambios muy fuertes en el área de Desarrollo Social para acompañar más a las familias más necesitadas y vulnerables”, contó Ducoté, como parte del repaso.
A la vez, reiteró que se redujo “una parte de la carga más jerárquica de funcionarios para concentrar los recursos donde los vecinos más nos exigen: calles, servicio de salud, educación. Es un replanteo que creo que le va a hacer bien a Pilar”, predijo.
También admitió que se va a “invertir mucho menos en seguimiento de gestión y planificación”. Como ejemplo, indicó que “teníamos un buen equipo de arquitectos y personas dedicadas a infraestructura de transporte que combinaban los esfuerzos para organizar todas las inversiones que se están realizando” en la materia, dijo. Pero admitió que “el año que viene no vamos a estar invirtiendo más en nuevos centros de transferencia así que ya con el de Pilar y Derqui, más las obras que está haciendo Nación en las estaciones de Del Viso, Alberti y Villa Rosa, no hace falta seguir con ese equipo”.
El ajuste hará que el gobierno no llegue a cumplir algunos de sus compromisos de gestión. Por caso, se había comprometido a realizar cinco centros de transferencia antes de diciembre del 2019, pero tres serán parte de la deuda.
También se achicarán las expectativas de planes de vivienda. “Teníamos la aspiración de entregar casas completas pero en este contexto económico mi obligación es ayudar a una cantidad mucho mayor de personas”, dijo, con inversiones menos pero más abarcativas.



