Caso García Belsunce

Indagarán a ex vigiladores del country Carmel

La ronda de indagatorias comenzará esta semana. Los nuevos fiscales sostienen la hipótesis de un homicidio en ocasión de robo.

Indagarán a ex vigiladores del country Carmel

Cinco vigiladores que trabajaban en el country Carmel en el 2002 comenzarán a ser indagados esta semana como sospechosos de haber participado o colaborado en el homicidio de María Marta García Belsunce. Los nuevos fiscales de la causa sostienen la hipótesis de un homicidio en ocasión de robo.

Fuentes judiciales revelaron a la agencia Télam que la ronda de indagatorias comenzará este jueves a las 9 en la UFI Nº2 de Pilar. Los cinco ex custodios llamados a declarar son Eduardo Walter Vera (41), Ramón Alfredo Acosta (38), Víctor Hugo Contreras (39), Norberto Glennon (52) y José Ramón Ortiz (40); estos dos últimos ya se sometieron a los estudios de ADN que dieron negativo al ser cotejados con dos patrones masculinos NN hallados en la escena del crimen.

Ahora, los dos fiscales de la causa, María Inés Domínguez y Andrés Quintana, le pedirán a los otros tres que se hagan una extracción de sangre para pericias.

Fue el abogado querellante de la familia García Belsunce, Gustavo Hechem, quien ordenó las indagatorias a los vigiladores, luego de que los fiscales imputaran por el crimen al ex vecino Nicolás Pachelo (41) y a su ex esposa Inés Dávalos Cornejo (39), quienes ya declararon ante los fiscales y dijeron ser inocentes.

Según lo que una fuente judicial explicó a Télam, “en concreto, la sospecha es que alguno de ellos pudo haber estado dentro de la casa robando y cometiendo el crimen y otros afuera haciendo de campana. O que mintieron para encubrir y ayudar a alguien”.

El día

Aquel 27 de octubre de 2002, algunos de ellos tenían que empezar a trabajar a las 19, pero llegaron antes y los fiscales quieren saber qué estuvieron haciendo en el horario clave del crimen, que es el de las 18.30.

Los dos primeros ex vigiladores que serán indagados por Domínguez y Quintana, serán Acosta, quien el día del homicidio cubrió la franja de 7 a 19 del denominado “puesto 4”, que consistía en hace un rondín interno en un carrito; y Contreras, que en ese mismo horario estuvo a cargo de la vigilancia permanente que tenía Pachelo dentro del country por su fama de ladrón. La vigilancia se hacía desde una galería de la casa del cardiólogo Jorge González Zuelgarary, desde donde había vista directa a la casa de Pachelo, cuyos movimientos se debían reportar minuto a minuto.

Cuando los guardias transmitían por radio las novedades, le decían “Romeo” a Pachelo; “Julieta” a Dávalos; “corcel negro”, a la camioneta del primero y “carroza roja”, al auto de la segunda.

Fueron Acosta y Contreras los que declararon como testigos que aquel día escucharon por radio el clásico Boca-River en el puesto de vigilancia de Pachelo, aunque en ese punto hay algunas contradicciones.

El viernes será el turno de Ortiz, que ya estuvo bajo sospecha tanto del lado de la fiscalía como de los García Belsunce. Ese día, el vigilador llegó antes pero tomó servicio a las 19 en el “puesto 4”, y fue el que se acercó a la casa de María Marta para chequear si había alguien cuando desde la guardia llamaron para ver si autorizaban el ingreso de la masajista Beatriz Michelini.

Ortiz siempre declaró como testigo que cuando se acercó a la vivienda a tocar el timbre, no respondió nadie y que cuando se estaba retirando llegó Carlos Carrascosa que, antes de entrar y hallar a su mujer en la bañera, autorizó el ingreso de Michelini.

Para el primer fiscal del caso, Diego Molina Pico, Ortiz mintió para favorecer a Carrascosa y por eso había pedido que sea imputado por encubrimiento al término del primer juicio, en 2007, pero esto nunca prosperó. Por otro lado, tanto la familia de María Marta como la defensa del viudo, siempre sospecharon del vigilador porque en la causa hay varios testimonios que indican que solía meterse a robar en las casas. Incluso, en algunas notas periodísticas incorporadas al expediente, el propio Ortiz admitió que robó “para morfar”, aunque siempre se desligó del crimen.  

Ese mismo viernes también será indagado Glennon, que tomó el turno de 19 a 7 y fue testigo a distancia del momento en que Ortiz habló con Carrascosa y, a partir de la noticia del supuesto accidente, estuvo apostado en la puerta de la casa.

El quinto y último ex custodio que declarará el 5 de enero será Vera, quien era encargado de turno y ese día cubrió el horario de 7 a 19. Él estuvo en la entrada y es uno de los testigos que sostuvo que la masajista, que llegó al Carmel a las 18.59, tuvo que esperar “entre 15 y 20 minutos” en la guardia hasta que le permitieron el ingreso. Este fue uno de los indicios que complicó en su momento tanto a Carrascosa como a su entorno.

La novedad

Los nuevos fiscales de la causa creen que María Marta fue asesinada entre las 18.10 y las 18.30, cuando llegó a su casa en bicicleta y se encontró con ladrones. En la descripción del hecho que formularon al indagar a Pachelo y Dávalos, sostuvieron que “según la división de roles y el plan previamente acordado”, esos dos imputados contaron “con la colaboración de personal de vigilancia del Carmel Country Club, perteneciente a la empresa Cazadores S.A”.

 




 

0
2

Valorar esta noticia

0% Satisfacción
0% Esperanza
100% Bronca
0% Tristeza
0% Incertidumbre
0% Indiferencia
Comentarios Libres