El sindicado parricida de Pilar, Leandro Yamil Acosta, fue derivado a una unidad psiquiátrica del Servicio Penitenciario Bonaerense (SPB), donde permanecerá alojado esperando que se defina su situación procesal y que se inicien las pericias psicológicas para determinar si, tal como dice su abogada, es inimputable.
Fuentes judiciales informaron que por orden del juez de Garantías 6 de Pilar, Nicolás Ceballos, Acosta (25) fue trasladado el lunes último a la noche de la Comisaría 4ª de la localidad de Manuel Alberti, a la Unidad 34 del SPB en Melchor Romero.
En su página web, el SPB explica que en dicha unidad “los internos alojados son los declarados inimputables” o “procesados en estudio a la espera del dictamen pericial psiquiátrico cuya internación haya dispuesto el juez competente”, como en el caso de Leandro Acosta.
Voceros judiciales indicaron a la agencia de noticias Télam que si bien aún no hay fecha de pericia, una de las primeras medidas que tomó el fiscal general adjunto de San Isidro a cargo de la causa, Marcelo Vaiani, fue ordenar estudios sobre la salud mental no sólo de Acosta sino también sobre su hermanastra y novia, la coimputada Karen Daniela Klein (22).
El lunes, la abogada de Acosta, Mónica Chirivin, aseguró que su cliente es “inimputable”, que no pudo comprender la criminalidad de sus actos.
Chirivin basó su apreciación en la charla que tuvo con Acosta en los calabozos de la comisaría donde hasta hace unas horas se encontraba alojado, donde incluso la letrada reveló que el imputado le dijo que “probó un pedacito” de carne humana, que luego de cometer el parricidio sintió “un alivio orgásmico” y que no tiene arrepentimiento.
Sobre el supuesto acto de canibalismo, fuentes ligadas a la Fiscalía Especializada en Violencia de Género y Trata de Personas de San Isidro indicaron que no hay nada en el expediente que corrobore que haya existido este tipo de práctica.
Al ser indagado por el fiscal Vaiani, aconsejado en ese momento por un defensor oficial, Acosta se negó a declarar.



