Festejo

Las Bodas de Porcelana de un tradicional negocio pilarense

Los Lorge pusieron su primer local en Pilar en 1978. Pero hace dos décadas nació la cerrajería “El Cruce”, que hoy está en manos de Diego, hijo menor de Don Jorge y el responsable de seguir siendo “el cerrajero de confianza de los vecinos”.

Las Bodas de Porcelana de un tradicional negocio pilarense

Con los vaivenes económicos por los cuales se ve sacudido nuestro país prácticamente desde su nacimiento como nación, no cualquiera tiene el orgullo de poder decir que mantiene un negocio hace veinte años. Pero en Pilar, hay una cerrajería que tiene ese lujo y, no solo eso, sino que además es tradición familiar y se transformó en parte de la genealogía de ellos, los Lorge.

Don Jorge Lorge puso su primer local de este tipo en 1978, en el centro de Pilar pero, por cuestiones personales, al poco tiempo se fue a vivir a Entre Ríos. Y regresó en 1998 para volver a incursionar en el mismo rubro. Así, a principios de febrero de ese año nació la cerrajería “El Cruce”, que hoy por hoy está ubicada en el cruce de Derqui, sobre la calle Juana Azurduy 1265.

Hace veinte años quienes se encargaron de dar luz al negocio familiar fueron Jorge y su hijo Pablo pero a tan solo un año, en 1999, fue Diego quien agarró sus petates y dejó Concepción del Uruguay para, junto su ahora esposa, instalarse en Pilar. Pero claro, el destino les tenía preparada una sorpresa: a los pocos meses nació el primer hijo de la pareja, Franco, y los planes invariablemente cambiaron.

“Yo tenía la idea de estudiar periodismo deportivo, pero cuando me enteré que mi mujer Gisela estaba embarazada, obviamente las obligaciones me llamaron y empecé a trabajar en el negocio con mi hermano y mi papá”, contó Diego, que en ese momento tenía 20 años.

El tiempo pasó, y los caminos del trío Lorge tomaron distintos rumbos; mientras que Jorge se jubiló, Pablo se inclinó por la cerrajería automotriz y fue Diego quien tuvo la enorme responsabilidad de tomar las riendas del negocio de la familia, algo que, sin dudas, no fue fácil.

“La verdad es que fue difícil adaptarme a las distintas crisis, a los cambios que fuimos viviendo como país y a luchar contra los monstruos que aparecieron como el Easy,  pero lo pude hacer”, reveló, sin ocultar que el condimento principal para que un local funcione es “ofrecer un buen servicio a la gente y, como cerrajeros, estar literalmente las 24 horas disponibles”.

Aún a sus jóvenes 40 años, Diego sabe que va a continuar con su legado hasta el último día, con ese oficio que eligió hace dos décadas y del que espera que alguno de sus dos hijos varones tome la posta “aunque por ahora me dicen que no quieren saber nada”.

¿Quién dijo que 20 años no son nada? En dos décadas, Diego supo asentarse como comerciante, formó un oficio y  tuvo tres hijos -Franco (18), Gonzalo (16) y Guadalupe (14) – que, junto al amor de su vida, le dieron la llave más especial, la que aunque muchos buscan, es difícil de encontrar, la llave de la felicidad.

Historia

Cuando partió a Entre Ríos, Jorge Lorge le vendió su primera cerrajería a su hermano. En la actualidad, es el primo de Diego quien se hace cargo del local que se encuentra en el centro de Pilar y, obviamente, no podía tener un mejor nombre que “Lorge”.

 

 

 

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  1. grafico
    Esteban | 02/03/2018 | 15:31
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    grafico
  2. Esta nota cuenta como espacio publicitario?, entonces Colmano que es?