Pilar Joven

“No me interesa marcar a cualquiera”

La artista visual Carrie Bencardino hace 6 años que se dedica al tatuaje, sin dejar de lado el dibujo y la pintura.

“No me interesa marcar a cualquiera”

Carrie Bencardino en primer plano con una obra propia de fondo.

“No me interesa marcar a cualquiera”

Obra de Carrie.

“No me interesa marcar a cualquiera”

Otro trabajo de la artista pilarense.

“No me interesa marcar a cualquiera”

La marca de Carrie en la piel de su cliente.

“No me interesa marcar a cualquiera”

Uno de los últimos tatuajes que publicó Carrie en su fanpage de Facebook (@carrietattoos)

Uno de los últimos tatuajes que publicó Carrie en su fanpage de Facebook (@carrietattoos)

Como parte de su desarrollo como artista visual, Carrie Bencardino hace 6 años que se dedica a tatuar como extensión de su arte.

Tiene 24 años y este año comenzará a cursar el último año de la carrera de Artes Visuales, en la Universidad Nacional de las Artes (UNA). Admiradora de la entidad educativa a la que concurre señala que “el título es para la pared, lo importante es el recorrido”.

Seducida por “el romance” de hacer una obra que perdure en el tiempo, dejó el lienzo por la piel. Para Carrie, que viene del dibujo y la pintura, fue sentir que cambiaba el soporte y los materiales.

En un comienzo se instruyó para aprender a maniobrar la máquina de tatuar, y fue en su propia pierna que grabó el primer dibujo en tinta en una piel humana. Después, las experiencias continuaron en el cuerpo de amigos y conocidos.

Hace un año, se mudó a la Ciudad de Buenos Aires y se equipó completamente, encarando el tatuaje como una salida laboral. Si bien al principio “tatuaba cualquier cosa”, hoy sólo hace cosas de su interés, orientado a  ilustraciones feministas o de la comunidad no heteronormada.

“No me interesa marcar a cualquiera”, sintetiza Carrie, que argumenta que a sus ilustraciones les pone el corazón y que, si bien cobra por su trabajo, la persona tatuada está segura que se lleva algo hecho con amor. “Para algo sin amor tengo mi otro laburo, con el que me pago el alquiler”, analiza la joven.

 

La autodefinición de su obra pictórica

Haciendo un análisis de su actividad como artista visual, puede destacar 3 ejes en los que giran su obra: el tatuaje, el dibujo y la pintura.

Con lo que respecta al primero, para ella, representa su nexo con la gente: cada sesión de tatuaje se vuelve una consulta psicológica donde la charla entre tatuadora y tatuado/a se vuelve íntima y catártica.

En cambio, el dibujo es algo asiduo, es una forma de ejercitar su mano con bocetos simples en cualquier momento día.

La pintura es una actividad más esporádica, donde siente que la verdad toma un grado mayor de visibilidad y expresión. “La pintura es como un vómito”, con esta frase define Carrie su accionar al pintar. Sus obras suelen ser sobre tela, sin bastidores y clavadas directamente sobre las paredes “sin mentiras ni accesorios que le quiten verdad”.

También, se dedica a la música aunque en este momento se tomó un descanso para poder dedicarse de lleno al arte visual. "No me daba la cabeza para hacer tantas cosas por pasión", confiesa la tecladista y agrega: "Sigo siendo melómana y mis pinturas están ligdas a la música".

 

 

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Comentarios Libres
  1. grafico
    Nombre | 19/01/2018 | 22:56
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    #2
    grafico
  2. Grande Carrieeeeeeee :D
  3. grafico
    Ricardo | 19/01/2018 | 20:08
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    #1
    grafico
  4. Coincido plenamente con la artista cuando dice que su pintura es como un vómito, aunque me hubiera gustado que en lugar de la foto de ella mostrasen algo de su obra así puedo opinar con mayor criterio. Por lo demás creo que llamar artista a una persona que hace tatuajes es un escupitajo en la cara del arte... Perdón pero el estilo escatológico lo empezaron Uds.