Primera D

Real tropezó en Devoto

Cayó 1-0 ante Lamadrid, por un gol de penal a los 20’ del primer tiempo. En un encuentro chato, el Monarca no tuvo recursos para crear peligro.

Real tropezó en Devoto

FRICCIÓN. Perrona lucha con un defensor de Lamadrid.

Real Pilar trastabilló en Villa Devoto. Cayó 1-0 frente a General Lamadrid, y sufrió su tercera derrota de la temporada, tras afrontar la 5ª fecha de la Primera D.
En un encuentro por demás trabado y poco vistoso, el Carcelero marcó la diferencia a los 20 minutos del primer tiempo con un gol de penal de Martín Sarandeses y, a partir de allí, controló el desarrollo sin mayores sobresaltos. 
Con este resultado, Lamadrid se afianzó como único líder de la categoría con 13 puntos. El conjunto de Pilar, en cambio, no logró capitalizar el envión anímico y futbolístico del triunfo ante Argentino de Rosario (3-1) y estuvo lejos del nivel que había mostrado en el Carlos Barraza la semana pasada.
Los primeros minutos fueron de constante ida y vuelta, a puro pelotazo. Un campo de juego de dimensiones cortas y lo irregular del césped llevaron el juego al terreno del roce. Abundó la pelota dividida y, con poco, Lamadrid impuso su condición de local.
El Carcelero avisó a los 7’ con un remate bien contenido por el arquero Ulises Castrogeovanni. Real replicó con un disparo de Damián Achucarro que encontró una sólida respuesta de Federico Ricciardelli y luego, cuando el Monarca comenzaba a acomodarse, llegó el penal que sentenció el trámite: Gonzalo Pulido derribó a Sergio Liparotti en el área y Sarandeses lo cambió por gol.
Lamadrid se recostó en la ventaja, salió en busca del segundo y fue convirtiendo en figura a Castrogiovanni. A los 43’, el arquero despejó un tiro libre de altísimo riesgo y, ya sobre el final de la primera etapa, se lució con otra gran atajada.
Real llegó al entretiempo recostado en la figura de su arquero y arrancó el complemento de la misma manera: al minuto de juego, Fabián Billordo tuvo una chance clara para marca el 2-0. Luego, a los 31’, Castrogeovanni tapó un tiro libre de Ariel Vera que también tenía destino de gol.
Recién a los 43’ y con más empuje que fútbol, los de Pilar se aproximaron al arco del Carcelero. Carlos Perrona estuvo muy cerca de anotar el empate, pero su cabezazo se diluyó en las manos del arquero Federico Ricciardelli.
Finalmente los pilarenses se volvieron con las manos vacías, pero sabiendo que el próximo miércoles tendrán revancha, cuando a las 15.30, visiten a Centro Español, en la cancha de Lugano. 
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