LA COLUMNA DEL PADRE SAYU : Ser honesto, ¿un mito?

LA COLUMNA DEL PADRE SAYU : Ser honesto, ¿un mito?

El ingeniero Leandro Guido, argentino en un intercambio con Europa, entró en una estación del metro de Estocolmo, Suecia.
Allí notó que había, entre muchos molinetes normales y comunes, uno que daba paso libre gratuito. Entonces le preguntó a la vendedora de ticket el porqué de aquel molinete permanentemente libre para pasar y sin ningún agente de seguridad en las cercanías. La dama, entonces, le explicó que ese paso estaba destinado a las personas que, por cualquier motivo, no tuviesen dinero para pagar su pasaje.
Incrédulo, acostumbrado a la manera de Argentina, no pudo evitar hacerle la pregunta que, para él era obvia (de la viveza criolla): - ¿Y si la persona tuviese dinero, pero simplemente no quisiese pagar?
La vendedora entrecerró sus ojos azules y con una sonrisa de pureza sobrecogedora, le respondió: - ¿Pero por qué haría eso?
Sin poder acertar una respuesta, el ingeniero pagó su pasaje y pasó por el molinete, seguido de una multitud que también había pagado por su ticket.
El paso libre continuó vacío.
También tuve la experiencia similar en España, cuando estudiaba para la licenciatura en la Universidad Pontificia Comillas en Madrid, los años 2008 a 2010.
La estación Universidad Comillas del tren de Cercanía no tenía máquina expendedora de ticket  ni molinete allí! Generalmente cuando uno ingresa a la plataforma, tiene que pasar el ticket por el molinete y, para salir, no hacía falta, ya que está liberado. (Algo similar cómo funcionan los molinetes de SUBTE).
Conozco también otras estaciones de Cercanía donde no hay maquina ni molinete, en aquel tiempo. Si uno tenía que tomar el tren de unas de estas estaciones, cuando sale, se acercaba a la boletería y pagaba allí el valor del pasaje. 
He visto estaciones de servicio en Ávila; cada uno cargaba el combustible y pagaba con su tarjeta a la máquina, a pesar que nadie lo controlaba ni cámaras que filmase. Creer o reventar.
Una sociedad que ha logrado transformar ese valor en algo natural, está en un estadio de desarrollo, sin duda, superior.
Eso es educación y comenzar desde las casas, en la edad temprana.
Porque si eres honesto, también lo serán tus hijos… Su mundo cambia cuando usted cambia. 
El vocablo honestidad proviene del latín honestitas (honor, dignidad); es la virtud que caracteriza a las personas por el respeto a las buenas costumbres, a los principios morales y a los bienes ajenos. Es la acción constante de evitar apropiarse de lo que no nos pertenece.
La Biblia dice: “Practicar la justicia y el derecho lo prefiere el Señor a los sacrificios (Proverbios 21, 3). BENDECIDO AÑO 2018. 

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