La columna del padre Saju

El regalo navideño

El regalo navideño

¿No te parece que a veces hablamos sin escucharnos?
San Benito se planteó la misma pregunta. De hecho, en su “regla de vida” para sus hombres empieza abordando este mismo tema.
Esta es la primera palabra de toda la Regla benedictina: Escucha.
Benito escribe: “Escucha, hijo, los preceptos del Maestro, e inclina el oído de tu corazón”. Al comienzo de toda conversación o empresa, antes de actuar o hablar, el mejor inicio es guardar silencio por un momento y escuchar. Podemos escuchar a otras personas, pedir consejo o escuchar palabras duras que, aunque no nos gusten, son importantes. O podemos escuchar a Dios, disipar las distracciones, asegurar que hemos considerado todas las opciones o consultar con la almohada una gran decisión”.
“Básicamente, escuchar supone dedicar tiempo a oír de cierta manera, con una actitud de recepción y un compromiso a atender con todo tu ser al proceso, según escribe Benito, “inclinando el oído del corazón”.
Es un gran consejo, porque los obstáculos nos rodean por todas partes, así que tenemos que poner intención si queremos superarlos. De hecho, mientras escribo estas palabras estoy escuchando música en mi ordenador, comprobando mensajes aleatorios de Whatsapp y pasando de una pestaña a otra para echar un ojo a mi Facebook. Incluso cuando hablo con un amigo, la tentación de echar mano lentamente al bolsillo, tomar el teléfono y echar un rápido vistazo para ver si ha llegado algún mensaje es casi irresistible. 
La distracción nos acompaña 24 horas al día e, incluso cuando conseguimos centrarnos, quizás no nos guste lo que escuchamos, como cuando estamos ante perspectivas conflictivas o cuando tenemos el corazón encogido porque hay que hacer lo correcto aunque no nos resulte beneficioso.
Por eso Benito habla de escuchar con “obediencia” y, en el contexto de los monjes en el monasterio, señala la importancia que tiene escuchar al “Padre”. En otras palabras, un primer paso importante es dejar al margen el ego.
Poner nuestro ego a un lado y atender a una persona con todo nuestro corazón implica también de mantener una actitud general de apertura. Por esta razón, siempre que hay que decidir algo de importancia.
Benito llega incluso a recomendar escuchar a desconocidos cuando dice que si un visitante “hace alguna crítica o indicación razonable con una humilde caridad.
Todo esto es un consejo para escuchar con más atención y atajar las distracciones de nuestra vida para usar mejor todo nuestro corazón en el discernimiento del próximo paso hacia el 2018 en adelante.
Los pastores escucharon a los ángeles y encontraron al Niño Jesús. FELIZ  NAVIDAD.


 

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