N??STOR AZORÍN

“A mí el tango se me apareció y lo agarré”

El bailarín de tango acaba de regresar de una gira de siete meses que lo tuvo dando clases en Italia, Rusia y China. Dice que su sueño es formar un ballet en Pilar.

“A mí el tango se me apareció y lo agarré”

Sus primeros pasos bailando tango los dio en 1996, cuando tenía 14 años. Pero, sin dudas, a esa corta edad, y sin sentirlo como una pasión, Néstor Azorín (38) no imaginaba que su talento lo llevaría a recorrer distintas partes del mundo dando clases y exhibiciones. Hace pocas semanas regresó de una gira que lo tuvo en China, Rusia e Italia y sueña con poder hacer realidad el deseo de formar un ballet en Pilar.

“Mi camino empezó con el folclore, pero un día para un acto del colegio surgió la idea de hacer una muestra de tango y ahí di mis primeros pasos. Pero sin dudas en ese momento no lo sentía como una pasión”, cuenta Azorín, con indisimulable porte tanguero.

Con el correr de los años, y gracias a su talento, comenzó a “agarrarle el gustito” a esta disciplina lo que le dio la posibilidad de conocer otras culturas y poder transmitir la milonga en lugares tan recónditos como Siberia, Indonesia o Singapur.

-¿Cómo fue el camino que hiciste hasta llegar a ser reconocido a nivel global?

- Bailaba folclore en la Escuela Municipal de Pilar y en un momento quisieron empezar a incursionar en el tango. La verdad es que no me gustaba mucho, porque era algo muy coreográfico y tampoco tenía tanto contacto con gente que supiera de esta danza o lugares en donde enseñaran. Más adelante me pasé a un ballet en Del Viso (Fortín del Este) y ahí un profesor me preguntó si quería competir en los Torneos Bonaerenses de tango, así que empecé a bailar con una amiga y armamos una pareja para participar. Esto habrá sido por el año 98, que fue cuando comencé a disfrutarlo cada vez más. De ahí pasé a una escuela en San Miguel hasta que arranqué con las clases en Capital y descubrí nuevos lugares que me ayudaron a proyectarme más.

-¿Y cuándo te diste cuenta que además de una pasión, era una salida laboral?

- Precisamente cuando entré la academia de Capital. Al año y medio empecé a dar clases y al poco tiempo el organizador del lugar se fue de gira y me dejó a mí a cargo de todo. Ahí se me empezaron a abrir cada vez más las puertas. De hecho di clases por cuatro años para la Municipalidad de Pilar.

-Hasta ese momento, era todo más bien a nivel local o nacional. ¿El salto al exterior cómo se dio?

- Fue a raíz de lo que comentaba recién. Cuando se me empezaron a abrir más las puertas, empecé a participar en competencias más importantes. En 2008, 2009, 2010 y 2014 participé del Mundial y en 2009, de hecho, con mi pareja salimos quintos. Esta fue la gran vidriera a otros países.

-Contabas que al principio no te gustaba mucho el tango.

- Es cierto, pero igual siempre supe que me iba a dedicar a algo artístico. Hice teatro muchos años, estudié música en el conservatorio, hice pintura. Me terminé de inclinar por el baile porque fue una disciplina que me simplificó más el camino, pero siempre al principio para todo artista el camino es muy difícil. Lo importante es tener en mente que con esmero y mirando siempre hacia adelante se puede lograr el objetivo.

Sigue girando

-Hace poco volviste de una gira bastante larga. ¿Hace cuánto tiempo las organizás?

- Empecé en 2010 y no paré. En esta última estuve casi siete meses y medio afuera, con un mes entre medio en Argentina para hacer la Visa para irme a China. La primera parte estuve en el sur de Italia tres meses, volví a Buenos Aires por estos trámites y partí a Shangai en donde estuve dos meses y medio. De ahí una parada en Roma para vacaciones, aunque también hice un par de trabajos y de ahí me fui un mes y medio a Siberia (Rusia), en donde ya estuve en otras oportunidades.

-¿Cuál fue el lugar más extraño que te tocó visitar?

- Indonesia fue lo que me pareció más loco. Igual visité Siberia por ejemplo, que fue el primer lugar al que fui. En ese momento había dos escuelas y ahora que volví ya había 10. Es increíble cómo les gusta el tango y el folclore a los rusos. Les atrae mucho nuestra cultura.

-Con la experiencia que tenés, ¿sentís que el tango es más valorado en el extranjero que en nuestro país?

- Sin dudas. Afuera tienen la idea de que todos los argentinos bailamos tango y a mí me toca explicarles que eso es más bien un mito. En Italia, por ejemplo, estoy seguro de que hay más movimiento tanguero que acá. Lo que pasa en nuestro país es que te salís de Capital y salvo alguna peña o festival en particular, no hay muchos lugares en donde se pueda aprender o vivir este baile. De cualquier manera, sí es cierto que a los extranjeros les falta mucho de nuestra cultura. Quizás técnicamente son perfectos, pero les falta la pasión o la cadencia que tenemos los argentinos o los sudamericanos, que es algo natural en nosotros, y que se nota que ellos no tienen.

Futuro y vuelta a casa

A pesar del éxito que tiene afuera, Néstor es pilarense y no esconde el amor que tiene por su ciudad, a la que siempre elige volver y en la que espera, en un futuro no muy lejano, poder poner su propia academia.

-¿Tenés ganas de encarar un proyecto acá?

- Sí, es una idea que ronda mi cabeza hace ya un tiempo. Me gustaría abrir una academia en Pilar. Siempre tuve ganas y me gusta poder aportar cosas a mi ciudad, y la verdad es que ya estoy cansado del ritmo de giras, me gustaría estar más tiempo acá, hacer al revés de lo que hago ahora y armar algo un poco más profesional, porque siento que falta eso. Se me ocurre armar, por ejemplo, una especie de ballet municipal, un laboratorio de tango, traer gente profesional y también bailarines extranjeros aprovechando los contactos y amigos que tengo afuera.

-¿Y qué te motiva a buscar llevar esta idea adelante?

- Las ganas de trasladar la movida que se ve en Capital, para este lado. Abrir la mentalidad y mostrarle al argentino también cómo baila el extranjero. Pilar es una ciudad muy grande y creo que podría funcionar, además de que sería un atractivo para el turismo.

 

“Yo no tengo eso que tienen muchos de que mamaron el tango de chicos, a mí el tango se me apareció y lo agarré”.

“El tango en el mundo lo manejan las mujeres”.

“Estando afuera aprendí a valorar muchas cosas de nuestro país. El argentino hace siempre magia para vivir”.

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