Avistaje y Safaris

Puerto Deseado: Un refugio silvestre

Destino ideal para amantes de avistajes y safaris fotográficos, instruye por espontaneidad. Su geografía y biodiversidad lo hacen referente de la costa patagónica.

Puerto Deseado: Un refugio silvestre

Por Esteban Eliaszevich

 

Ubicada en el noreste de la Provincia de Santa Cruz, al sur de la amplia entrada del golfo San Jorge, y vecina al Mar Argentino, deslumbra con colorida y cambiante topografía.  

Tiene pintoresca arquitectura, paisajes admirables, y cinco áreas naturales; Reserva Natural Ría Deseado, Reserva Natural Cabo Blanco, Reserva Cañadón del Duraznillo, Reserva Natural Bahía Laura y Reserva Natural Isla Pingüino.

Cuenta con infraestructura hotelera básica, y de su gastronomía sobresalen el abadejo y la merluza negra en cualquiera de sus preparados.

Vivenciarlo acerca estados de pureza.

 

Crece junto a una ría

La preservación de espacios históricos, culturales y naturales es patrimonio de Deseado, y lo que generan y testimonian cada una de ellos, atributos.

Parte de ello es el escenario donde se levanta ya que está conectada con el océano Atlántico a través de una ría de aguas color jade, despliega una hipnótica estepa alrededor y tiene acantilados y cañadones pegados a las costas. Grandes viajeros como Magallanes, Cavendish (quien la bautizara como Port Desiree), Van North, Drake, Charles Darwin y el Perito Moreno, entre otros, quedaron seducidos por lo revelador de dicho marco.

Hoy dentro del territorio destacan el pujante puerto, motor de la economía local, atiborrado de containers y barcos pesqueros de gran porte y el pintoresco casco urbano que agrupa casas bajas con techos de chapa coloridos, con pendientes a dos y cuatro aguas, y coquetas construcciones hechas con piedra tallada del lugar, de origen volcánico y suaves tonos de grises, rosas y rojizos, impregnando aire medieval.

Muestra perfecta de ellos son el edificio e interesante museo de la ex Estación de Ferrocarril, declarado de Interés Turístico Nacional, como también un par de puentes por donde aquellos se trasladaban tiempo atrás. Otros puntos salientes del centro son el campanario y torre de la Iglesia Salesiana, visible de todos lados, el edificio del cine teatro Español, el Vagón Histórico, y el Museo Mario Brozosky, donde se encuentran elementos de la fragata Swfit hundida en el año 1770.

En los alrededores del pueblo y vecino a las costanera se congregan el Muelle Ramón, ideal par ver las aguas de la ría y el magnífico atardecer que el fin del cauce regala, además de miradores y cañadones a los que se puede llegar de manera saludable ejercitando las piernas.

Los cañadones sobresalientes son el de la Bandurria, que contiene la Gruta de la Virgen de Lourdes, visitada por millares de fieles todos los años, el de Jiménez o el del Paraguayo, que concentran paredes anaranjadas de 10 mts de alto donde nidifican búhos y lechuzas, y también los Cañadones del Puerto, el Quitapenas o el de la Rural proveedores de sugestivas vistas. Otro sitio a visitar por la misma razón es Punta Cavendish, un lugar de acantilados abruptos que provee imágenes del pueblo, la ría, el mar y el inconmensurable horizonte patagónico.

Esto es solo una parte con la que Deseado agrada al visitante, ya que trasciende con lo que presenta en las reservas naturales, su principal atracción.

 

Aportando espacios vitales

Las zonas protegidas brindan conocimiento y contacto directo con diversos exponentes, acentuando la valiosa sustancia del lugar.

Una de ellas es la Reserva Natural Ría Deseado, resguardo de un valioso ecosistema, cuya característica distintiva es la de ser el único río sudamericano que dejó de volcar sus aguas al océano permitiendo que este invadiera su cauce, hasta 40 kms dentro del continente.

Para recorrerla recomiendo a la gente de Darwin Expediciones que son guías naturalistas que conducen las embarcaciones, y detallan al visitante cada una de las curiosidades que se presentan a los ojos, y a los sentidos.

La expedición parte de un muelle cercano al puerto y a lo largo de su extensión descubre cañadones moldeando la costa, acantilados donde anidan aves, barcos hundidos, islas habitadas por gran variedad de avifauna, y los Miradores de Darwin, un sitio de belleza especial.

Durante el trayecto se observan toninas overas acompañando la navegación y distintos habitantes de la Ría como las Palomas Antárticas, Gaviotas, Cormoranes, hay cinco especies diferentes, Lobos Marinos y pingüinos magallánicos, que se aprecian en todo su esplendor. Las pingüineras principales se encuentran en la Isla Quiroga, Islote Punta del Paso, Isla de los Pájaros e Isla Chaffers, donde viven millares entre Octubre y Marzo, y la embarcación se detiene en algunas de ellas, por lo que se puede caminar entre estos simpáticos animales de elegante frac y andar chaplinesco.

La experiencia resulta fascinante, y más aún cuando se llega al final de la Ría donde yacen los Miradores de Darwin, un sitio donde la tierra luce como exponente fantástico.

En conjunto, la Ría Deseado atrapa con lo esencial.

Mediante navegación también puede visitarse la Reserva Provincial Isla Pingüino, situada a unos 25 kms en alta mar, que se caracteriza por las escarpadas costas de su territorio, el pintoresco faro allí existente, y por la colonia de pingüinos de penacho amarillo que acopla en su extensión. Estos se distinguen por su fisonomía y colorido; baja estatura, pico rojizo-anaranjado, ojos pequeños y una particular cresta al estilo punk, negra y con tonos amarillos, tipo reflejos, que lo cargan de personalidad. Comparten espacio con patos, cormoranes y lobos marinos, y se caracterizan por ser ruidosos y saltar a tierra o mar con los pies primero. La travesía vale la pena por estos pingüinos que solo dejan verse allí, y el entorno marítimo que se suscita.

Ambas reservas muestran gran valor ecológico, involucrando con otros componentes de este planeta. Anexadas a otras zonas guarecidas, evidencian el poder que ejerce la naturaleza en Puerto Deseado, y el bienestar de captarlo

 

Donde evolucionan las especies

Visitar las reservas de Cabo Blanco, Cañadón del Duraznillo y Bahía Laura, confirman la contribución de este sitio a la vida silvestre.

La Reserva Natural Cabo Blanco se emplaza en el extremo sur del Golfo San Jorge, protege desde 1937 la colonia de lobos marinos de dos pelos -también llamados osos marinos-, y regala un paisaje que presenta flora xerófila de la estepa patagónica, un magnífico Faro construido en ladrillos rojos, elevado sobre una mole rocosa, además de kilómetros y kilómetros de playas. Se encuentra unos 88kms al norte de Deseado y se accede a través de la rn º 281 primero, luego la rp º 14, para finalizar en la rp º 91 que conduce al faro.

Todo el trayecto se corona por grandes mesetas que hacen al entorno desolador y encantador al mismo tiempo, hasta llegar a la costa donde se distingue la figura del faro rojos, erigido sobre una enorme mole rocosa y custodiado por otros dos morros.

Junto al mar azul la playa dibuja en sus costas todas las tonalidades de color café y vecino al faro, entre enormes peñascos, asoman reposando Lobos Marinos de dos pelos, en todas las maneras y formas.  A los osos marinos les hacen compañía leones marinos, y cormoranes grises, de cuello negro e imperiales que se muestran con soltura.

Para regocijarse con el panorama es ideal subir al faro para contemplar el infinito, y más acá, morros, lobos marinos, caletas, aguas azules, bardas dibujadas sobre la costa atlántica, y la arena en toda su gama de exquisitos colores, que se amalgaman expresando la belleza deseadense.

Desde Cabo Blanco se puede seguir hacia el oeste y llegar al Refugio Cañadón del Duraznillo, que se encuentra en campos de la Estancia La Madrugada, y donde se protege también una amplia variedad de especies. Allí se aprecia fauna de la meseta en su propio hábitat, sobresaliendo guanacos, choiques, zorros grises y colorados, águilas moras y caranchos, entre otros. Otra poderosa visión de la realidad.

Finalizando el periplo por la región, al cabo de instructivas jornadas, queda por conocer la Reserva Natural Bahía Laura, 80 kms al sur de Puerto Deseado. Ocupa el sector de la costa comprendido entre el faro Campana en Punta Mercedes y el faro de Cabo Guardián, y allí se alimentan y nidifican cormoranes de cuello negro, gaviotas cocineras, patos vapor, patos crestones, y chorlitos de rabadilla blanca, además de contar con una colonia de pingüinos Magallánicos, y la presencia ocasional de toninas overas. Un canto a la vida.

Conocidos los puntos salientes de Puerto Deseado, queda claro que su medioambiente es el mayor legado y que el placer de vivirlo, un valioso aporte al equilibrio emocional.


Guía de viaje

Como llegar: Por avión la mejor opción es volar hasta Comodoro Rivadavia (Chubut) y trasladarse en bus o auto desde allí. En auto se toma la rnº3 hasta empalmar  la rnº 281 que conduce a Puerto Deseado.

Donde alojarse: Hotel Los Acantilados (España y Pueyrredón)

Excursiones: Darwin Expediciones (www.darwin-expeditions.com)

  

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