“Si viene un sociólogo, se hace un picnic en Pilar”

El diácono de 74 años habló sobre la diversidad en el distrito. Contó su infancia en Pilar. Y analizó los avances de la zona. Hace 28 años lleva adelante su programa en FM Plaza.

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En un diálogo mano a mano con El Diario Alberto Marzano analizó el crecimiento del distrito desde su visión como vecino y miembro de la Parroquia Nuestra Señora del Pilar.

El diácono, de 74 años, contó su infancia en el centro de Pilar con más caballos que autos y los 28 años al frente del programa Encuentros en Familia, que lidera a través de los micrófonos de FM Plaza (92.1Mhz) los domingos de 8 a 9.

-¿Vivió todo el cambio y crecimiento de Pilar como un nacido y criado (nyc)?

- No soy nacido en Pilar, pero llegué en 1948. Mi padre era de Pilar. Viví en distintos lugares del centro. Anduve a caballo en el centro de Pilar mucho tiempo, e incluso teníamos más animales.

-¿Se conserva algo de aquel entonces en el centro pilarense?

- El templo está igual, más allá de que tuvo algunas modificaciones cuando lo designaron monumento histórico, pero la fachada es la misma. El palacio municipal también está igual. No la plaza, porque ensancharon las calles y cortaron los árboles. Que anecdóticamente lo hizo el intendente Juan Sanguinetti que tenía como sobrenombre, hacha brava.

-¿Cómo analiza los cambios que vivió el distrito en las últimas décadas?

- El crecimiento tuvo puntos negativos y positivos. Fue muy desordenado y sin previsiones, sino que también fue a propósito por algunos negociados que se hicieron y trastocó a todos los gobiernos, democráticos y los no democráticos. En general, el balance es positivo, pero cuando pasas de 35 mil a 400 mil habitantes y te das cuenta que los servicios son insuficientes, es porque faltó planeamiento.

-¿Cree que el centro de Pilar está atrasado y superado por el Kilómetro 50?

- Estoy convencido de que al centro de Pilar viene la gente de los barrios que en su mayoría no va al Kilómetro 50 y viceversa. Acá si viene un sociólogo se hace un picnic haciendo un estudio del corte sociológico de Pilar porque es tan variado.

-¿Es de los que cree que el Kilómetro 50 se creó por egoísmos de comerciantes y autoridades?

- Hubo un poco de todo y muchos se opusieron a algunas obras y demás, pero no hubiese sido tan fácil ubicar todo lo que está en el K50 por acá cerca. Eso no quiere decir que hay que quedarse en el tiempo, se tiene que revalorizar el centro y apuntar a que no se pierdan las raíces. Tenemos que lograr que la gente conozca que Pilar, no nació con el K50, que tiene muchos años más. Pero no es solo en el centro, en los barrios más necesitados también hay muchas falencias.

-¿Qué cambiaría del Pilar actual?

- El servicio de salud pública. A mí me han atendido muy bien en el hospital Sanguinetti, pero está sobrepasado, no tiene que ver con los profesionales, sino con el servicio que no da abasto. Y el Austral tiene un buen servicio de medicina, pero para muchos pilarenses es inaccesible. Además debería prever la manera de conectar todas las rutas sin tener que atravesar el centro de Pilar. Por otra parte, tenemos que tener un mejor servicio de transporte ferroviario. Cuando yo era chico, ya se hablaba de que lo iban a electrificar; en la época de Alfonsín hubo un estudio con los rusos para lo mismo y ahora vuelven a decirlo. Se acortarían los viajes y nos comunicaríamos mejor con otros distritos.

Religión

-La iglesia es la institución donde se cruzan todas las clases sociales ¿Qué momento vive hoy?

- La gente viene con problemas, porque no puede comprar medicamentos o le falta la comida. Había bajado esa demanda y últimamente subió un poco. Lo que ocurre es que a diferencia de otros lugares, en Pilar la oferta laboral es más amplia, si no es una changa en un country o fuera, hay posibilidades de un trabajo en Parque industrial, creo que es distinto a otros distritos.

-¿Y la iglesia puede cubrir esas demandas?

- Sí, en lo posible se llega a cubrir, pero no todo se concentra en la Parroquia. Siempre tuvimos la suerte de tener párrocos muy abiertos, emprendedores y misioneros, que siempre trataron de acompañar el crecimiento con el servicio religioso en los barrios.

-¿Tiene el fin de servicio religioso el programa que hace 28 años conduce en FM Plaza?

- Sí, es un programa que empezamos en 1989, con varios matrimonios y el que siempre estuve fui yo, el resto fue dejando y hoy de hecho quien me acompañaba, se mudó y sigo solo. Pero lo disfruto y todavía en la radio me bancan, es un programa que como su nombre lo dice es Encuentros en Familias, porque creemos que siempre son positivos los encuentros familiares y hablamos de temas que tiene que ver con todo eso.

-¿Hay discordia entre la iglesia y el Municipio por los festejos Patronales?

- No, las Patronales tienen un sentido religioso y si bien también está lo popular, el eje central es venerar a la patrona la Virgen del Pilar que hace más de 200 años que la tenemos. Hay una realidad, la gente recuerda más lo popular que lo religioso, pero discordia no hay, se pueden hacer muchas cosas juntos o por separados y sin pelear.

 

“El crecimiento de Pilar fue muy desordenado y eso fue a propósito”

ALBERTO MARZANO

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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