Titi Villar, el gran maestro del teatro local

El histórico director y formador de actores falleció en la tarde de ayer. Estaba recuperándose de un ACV. En 1966 fue el creador de la Comedia del Pilar. Tenía 77 años.

CULTURA | 

por Alejandro Lafourcade
a.lafourcade@pilaradiario.com

Un duro golpe recibió ayer el teatro local y la cultura en general: en horas de la tarde falleció Jorge Titi Villar, histórico director teatral, fundador de la Comedia del Pilar e incansable trabajador de los escenarios.
Según informaron las fuentes consultadas por El Diario, Villar estaba recuperándose de un ACV que había sufrido recientemente. Sus restos no serán velados y se hará un responso mañana, en el cementerio Parque Recoleta. Tenía 77 años y dos hijas, Silvia y María Paz.
"Indudablemente, es la persona más importante del teatro local”, expresó sin dudar Martín Simeoni, quien recibió la posta como director de la Comedia. "Fue formador, maestro y sobre todo amigo, del teatro y de la vida. Fue un excelente tipo, al que se va a seguir homenajeando”, agregó.
En este sentido, aquella máxima que dice que los homenajes deben hacerse en vida se cumplió a rajatabla: Villar recibió siempre el cariño de sus colegas y del público, siendo reconocido como un pilar crucial de la cultura de la región.

Discípulos
El teatro local cambió para siempre el 12 de noviembre de 1966: en la Sociedad Española se presentó "Un guapo del 900”, de la compañía Teatro Municipal, luego Comedia del Pilar. Fue el puntapié ideal de un recorrido que aún hoy continúa, multiplicado en agrupaciones que cada semana siguen el legado de aquellos pioneros.
Además, a mediados de los ‘70 fue un partícipe fundamental en la creación del Teatro Lope de Vega, obra que puso fin al peregrinaje de los elencos por clubes y demás espacios.
"Para mí es el gran maestro, no hubo ni habrá otro como él”, comentó Natalia Ledesma, con quien compartió más de veinte obras. "Sembró en mí la semilla de la pasión y el respeto por el teatro”, añadió.
Por su parte, Manuel Vázquez recordó que "empecé con Titi en el ’69 o ’70, hasta que fundé UT8. Destaco su lucha y su constancia, tuvimos varios desencuentros pero a lo largo de la vida nos habíamos amigado”. 
En su recorrido influyó también a gente como Hugo López, Daniel Deluca, Marcelo Orce, Homero Vitale, Irma Brochiero, Elsa Farjat, Diego Demarchi, Raúl Tito Ramos, Mario Acenjo y Fabricio Villagra, entre muchos otros.

Incansable
Ya sea en Pilar, Exaltación de la Cruz o Chivilcoy, entre otros lugares en los que trabajó, sea en la Comedia o en compañías como Abriendo Caminos, Titi Villar dejaba su huella.
Ya le había ganado la pulseada a la parca en 2007, cuando derrotó al cáncer. Años atrás recordaba en El Diario: "Estaba tan mal que pensé que me iba de gira, me dije: ‘acá se acaba la historia’. Todo ese año me lo pasé encerrado en mi casa, entre algodones. Y en 2008, aún convaleciente (había perdido 21 kilos), empecé nuevamente a dar clases en el seminario, era algo que necesitaba hacer…”.
Siempre al pie del cañón si existía la posibilidad de montar una obra en algún recinto, el año pasado se mostró entusiasmado con una entrevista en FM Plaza (una de las últimas que dio), antes de presentarse en Villa Buide: "Es un lugar insólito, pero estoy abocado a eso: recorrer los barrios y centros de jubilados para llegar con la obra a aquella gente que no tiene la oportunidad de ir al teatro”.
Así era Titi: llevaba el teatro a todas partes, como incansable obrero de los escenarios. "El actor tiene la posibilidad de vivir un sinfín de vidas”, aseguraba. Sin dudas, las vidas de Titi Villar hicieron mejores a las de mucha gente. 

Titi textual
"Yo nunca me la creí. El que me conoce sabe que entre las dos y las tres de la tarde estoy tomando un café en el bar El Colonial”.
"El teatro es un gran juego, una gran mentira. El secreto es hacer que esa ficción sea creíble para que el público entre en esa historia, lo sienta y lo viva”.
"Soy un tipo dedicado al estudio del teatro, por eso a todo actor siempre le recomiendo que estudie, que averigüe, que haga cursos, porque si no se estanca”.
"Los grupos tienen que seguir adelante de una forma u otra. Si las condiciones no son exactamente las que teníamos, hay que irse con la obra a los barrios y montarla en una sociedad de fomento”.

"Para mí es el gran maestro, no hubo ni habrá otro como él. Sembró en mí la semilla de la pasión y el respeto por el teatro”. NATALIA LEDESMA.

"Indudablemente, es la persona más importante del teatro local. Fue formador, maestro y sobre todo amigo, del teatro y de la vida. Fue un excelente tipo, al que se va a seguir homenajeando”. MARTÍN SIMEONI.

"Empecé con Titi en el ’69 o ’70, hasta que fundé UT8. Destaco su lucha y su constancia, tuvimos varios desencuentros pero a lo largo de la vida nos habíamos amigado”. MANUEL VÁZQUEZ.

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