Practicar buceo en Pilar es posible

La escuela PitBull Divers funciona en el Club Sportivo. Tras un mes de cursada se puede terminar buceando en aguas abiertas.

LAPANCHA | 


PitBull Divers es una escuela de buceo que nació hace dos años, con el esfuerzo de su dueño, Marcos Casal (30) que tras haber realizado el curso de instructor a sus 20 años, descubrió un mundo debajo del mar que lo enamoró.

Así, al mes de nacer, PitBull Divers llegó a Pilar; más precisamente a las piletas del Club Sportivo Pilar (T. Márquez 1125), en donde se pueden realizar cursos certificados por la Asociación Profesional de Instructores de Buceo (PADI, sus siglas en inglés) tanto para principiantes como para expertos.

“Pueden empezar chicos de hasta 10 años; los cursos para principiantes se hacen en pileta, pero los más profesionales, como pueden ser buceo en cavernas o buceo de noche, no”, explicó Marcos. Aunque eso sí, todos, desde el primer nivel hasta el último, se deben certificar en aguas abiertas.

Como suele ser una actividad de tipo recreativo, muchos son los que eligen hacer este tipo de actividad para después poder viajar y conocer otro mundo, el calmo mundo subacuático. Por esta razón, todos los años Marcos y su equipo, en el que lo acompaña su novia Eliana, realizan distintos tipos de viajes.

En este sentido, el joven instructor le contó a El Diario que en febrero viajará con un grupo a Puerto Madryn, y ya tienen otros viajes confirmados: Playa del Carmen, en México; Isla de San Andrés, en Colombia e Islas Galápagos, archipiélago volcánico en el océano Pacífico que se encuentra a casi 1000 kilómetros de Ecuador y se caracteriza por sus aguas cristalinas, que permiten observar la fauna marina. Este tipo de escapadas se realizan tanto para certificar, como para buzos que ya obtuvieron su certificado y quieren poner en práctica lo aprendido.

Y, tal como apuntó Marcos, es una oportunidad para “ver un mundo totalmente distinto y sentirte libre”. “Yo cuando buceo siento como si estuviera volando, y no podés estar más tranquilo que abajo del agua, en donde no hay ningún ruido que te perturbe”, concluyó el buzo.

Para empezar

Para “tirarse a la pileta” no es necesario ni siquiera ser un eximio nadador ya que “las manos no se usan, es todo pedalear”. No obstante, como cuando se practica cualquier deporte, es preciso tener una salud óptima, sobre todo en cuanto a cuestiones pulmonares y del oído.

La escuela provee los elementos necesarios, que incluyen el tanque de oxígeno, el compresor, los chalecos, los reguladores (que son los que van conectados al tanque) y las máscaras y aletas. Una vez culminado el curso, hay un plazo de hasta 6 meses para poder certificarse en aguas abiertas; estando en Pilar, el lugar más cercano para poder hacerlo es Salto, Uruguay, que está a unos 400 kilómetros de distancia.

Para aquellos interesados que quieran aprovechar el verano (aunque la escuela está abierta durante todo el año), el costo del curso inicial, que consta de 4 clases distribuidas en un mes, es de $3900 y, en caso de que se lleve a uno, dos o tres acompañantes, el valor es de $3600 por persona. Cada clase tiene una parte teórica, que dura una hora y media, y una parte práctica que es en pileta y tiene una duración de una hora.

Sin embargo, en caso de querer hacerlo de modo intensivo, hay un curso de solo dos semanas en las cuales se cursa dos veces a la semana en lugar de una.

Contacto

Para obtener mayor información o inscribirse, comunicarse con Marcos Casal al (011)-15-3188-9575, o bien ingresar a www.pitbulldivers.com.

 

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