Una mujer que derriba prejuicios

Con la 10 en la espalda, Maira Pájaro (30) es la capitana del equipo de fútbol femenino de Atlético Pilar. "Pensar que una mujer no puede jugar al fútbol es de persona machista o con mentalidad cerrada", afirma.

LAPANCHA | 


Oriunda de Bella Vista, Maira Pájaro (30) empezó a jugar al fútbol a los 5 años y, desde esa edad, con el talento de una verdadera número 10, se encargó de derribar los prejuicios en torno a que una mujer no puede jugar al fútbol porque “no es femenino”. Tanto es así que sus padres la anotaron a ella y a su hermano en un club de su ciudad natal en el que no había ninguna otra niña jugando, por lo que integró un equipo en el que eran todos nenes y, por lo anormal de la situación, llegó a ser becada.

A pesar de algunos impasses, llegó a jugar en River (aunque es fanática de Boca) hasta que en abril de este año arribó a Atlético Pilar, para calzarse la 10 y representar al equipo de fútbol femenino con la cinta de capitana en el torneo de la B de la AFA.

-¿Qué fue lo que te llevó a elegir el fútbol como deporte?

En realidad siempre me gustó hacer actividad física. Desde muy chica en el colegio practiqué vóley, handball y hockey pero mi amor por el fútbol siempre fue muy superior al que me generaron otras disciplinas.

-Y tus primeras gambetas en este deporte, ¿cuándo empezaron?

Juego desde los 5 años, en ese entonces jugaba solo con varones. Tengo un hermano mayor al que recuerdo que seguía hasta la canchita de barrio de Bella Vista para jugar con sus amigos. Y también jugaba con mi papá, mis primos y mis tíos.

Me acuerdo que un día mis papás nos llevaron a mi hermano y a mí a un club de la zona para anotarnos y, claro, era una nena que iba a jugar al fútbol con nenes, así que a todos les llamaba mucho la atención. Así fue que empecé a jugar en ese equipo y hacía tantos goles que estaban todos contentos por eso los directivos del club les dijeron a mis papás que por ser la única nena jugando al fútbol en el club, no tenía que pagar la cuota.

-Por ahí a tan corta edad no lo notabas, pero la realidad es que aún hoy existen muchos prejuicios en torno a la mujer que juega el fútbol, ¿cómo lo sobrellevás?

Es cierto que siguen habiendo muchos prejuicios, sobre todo con lo que tiene que ver con la orientación sexual de las que practicamos este deporte. Pero el deporte en sí no tiene pegada una etiqueta que dice “tal disciplina es solo para hombres y tal solo para mujeres”, así que todos esos prejuicios que hay tienen que ver con una cultura machista y de gente con mente cerrada que, evidentemente, sigue habiendo y, por mi parte, hago oídos sordos.  

-¿Y por qué considerás que existen?

Porque el fútbol nació practicado por hombres, es así que se hizo popular. Pero no hay que irse muy lejos para ver que la mujer está ganando más protagonismo en este deporte. Y me parece que si se lo fomenta, se le da mayor espacio y apoyo económico puede crecer mucho más a nivel profesional.

-¿Se te ocurre alguna manera eficaz para lograr que se le dé mayor espacio y se empiecen a derribar esos presupuestos machistas que todavía se ven?

Sí, creo que hay que empezar porque en los colegios se les dé la posibilidad a las mujeres de elegir esta disciplina. Lo mismo en clubes y en las mismas familias, que no vean con ojos raros a la mujer que decide dedicarse al fútbol; en mi caso siempre tuve mucho apoyo de mi familia, pero sé que hay familias que todavía lo ven como una anormalidad.

Además, de esta manera, con chicas que desde temprana edad hacen fútbol, podríamos llegar a tener un buen semillero de jugadoras, como se ve en otros países.

-Como decías hace un rato, son cada vez más las mujeres que se inclinan por hacer fútbol, aunque sea para juntarse en los torneos que se arman los sábados.

Es verdad, y está buenísimo porque es una forma diferente de juntarse con amigas, salir de la rutina y de paso hacer ejercicio.

El salto de calidad

-¿Cuándo te diste cuenta que querías dedicarte a este deporte de manera más “profesional”?

Más allá de que crecí y me crié en Bella Vista, en mi adolescencia me mudé con mi familia a Estados Unidos. Creo que ahí me di cuenta: jugué durante toda la secundaria con el equipo del colegio y alcancé a meter 100 goles oficiales en cuatro años. Además, llegamos a una final, algo que nunca había vivido.

Estaba en un país en donde la mujer juega mucho más al fútbol que el hombre así que el tiempo que viví ahí lo disfruté mucho desde lo deportivo y tengo muy lindos recuerdos en general. Después, cuando volví a Argentina, me fui directo a probar con la Selección Sub-20, que en ese momento estaba jugando un Mundial, así que me tocó entrenar con la Selección Mayor, por lo que tenía que ficharme en algún club y, en ese entonces, el que más cerca me quedaba era River. Soy hincha de Boca pero solo por amor al fútbol femenino fui a probarme igual.

Después de casi un año de jugar, por cuestiones laborales tuve que dejar y estuve un tiempo sin jugar pero cuando vi que algunas conocidas empezaban a disputar campeonatos de fútbol 7 o 5, volví.

Presente 

-Tu actualidad deportiva te encuentra en el Club Atlético Pilar…

Sí, estamos jugando el torneo de la primera B de la AFA. Entré al club en abril de este año. Me dieron la 10, aunque juego como delantera por izquierda y soy la capitana.

-¿Por qué decidiste empezar en Atlético?

Porque me enteré que el club estaba convocando chicas para jugar en AFA. Al principio me entusiasmaba la idea de jugar de nuevo en cancha de 11, pero también me parecía algo inalcanzable por mis horarios de trabajo (trabaja hace 10 años en una multinacional)  y por pensar que al estar más grande me iba a costar agarrar ritmo de entrenamiento. Pero ahora no me arrepiento de haberme animado porque es un grupo muy unido y nos esforzamos mucho todas por mejorar tanto en lo individual como en lo grupal. El cuerpo técnico es muy profesional y estamos muy comprometidas con el equipo y el club.

El Dato

Atlético Pilar entre lunes, miércoles y viernes de 19.30 a 22 en su Ciudad Deportiva.

 

 

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