La historia de Pilar, con signos de interrogación

Con la disolución del área que lo manejaba, el Museo Alcalde Lorenzo López está sin conducción definida. Un lugar que busca resurgir a pesar de las trabas y la indiferencia.

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Cuando, a fines de 2017, el intendente Nicolás Ducoté anunció cambios en el organigrama municipal, uno de los aspectos mencionados fue el de la disolución de la Dirección de Patrimonio Cultural, que tenía bajo su órbita al Teatro Lope de Vega y al Museo Alcalde Lorenzo López.
No obstante, tras la salida de Santiago Sicardi (titular del área hasta su desaparición), pocas han sido las precisiones, sobre todo con respecto al museo, del que aún no se sabe quién será el responsable de conducirlo.
“Va a estar dentro de la Dirección de Cultura, que depende de la Secretaría General”, expresó una fuente del Municipio, agregando que “se está terminando de rearmar el área”.
En este sentido, todo parece indicar que se volverá a épocas anteriores a la gestión Ducoté, con la conducción del teatro y museo en forma desdoblada. En principio se dijo que, tras el paso de Sicardi –en el que abundaron los conflictos-, quien se haría cargo del teatro sería el subsecretario de Cultura, Julio Zapata, pero no se confirmó si él mismo tomaría el comando del museo.

Secuelas
Desde 2010, el Museo Municipal Alcalde Lorenzo López está ubicado en Tucumán 960, luego de pasar por varias sedes desde que comenzó a funcionar, al despuntar la década del ‘60. Originalmente estuvo en el Honorable Concejo Deliberante, luego pasó a un lateral de la iglesia, para más adelante asentarse en el edificio de Bomberos, sobre la calle Ituzaingó.
“El museo quedó detonado, se sacó un montón del patrimonio que estaba exhibido”, expresó a El Diario un extrabajador del lugar, que en su momento se opuso a las acciones de la dirección. Otra secuela que dejó la lamentable gestión Sicardi.
Sin embargo, empleados del área indican que los cambios no habrían sido tan rotundos, aunque reconocieron que algunos elementos (como por ejemplo los referidos al Instituto Carlos Pellegrini) ya no fueron exhibidos al público.
Al realizar una recorrida por el Museo Municipal –abre de martes a sábados de 10 a 17-, puede advertirse que se ha hecho un reordenamiento en la presentación de las diversas piezas, así como un cambio de vitrinas. No obstante, no puede afirmarse que durante la nueva gestión el lugar haya mejorado o sufrido cambios positivos de importancia, a pesar de que a principios de 2016 Sicardi le dijera al El Diario que “queremos hacer visible al museo, se está elaborando un proyecto, hay que hacerlo bien y en forma profesional”.

Ubicación
Paradójicamente, casi desde los primeros días de asentado en su actual ubicación, se habla de la necesidad de trasladar al museo a un lugar más “visible” para los pilarenses.
Sobre esto, fuentes consultadas indicaron que fueron varios los arreglos o las acciones que fueron postergadas o descartadas por una presunta mudanza que hasta el momento no se concreta.
Algunos de las locaciones que se barajaron con el paso de los años fueron, por ejemplo, el ex “bar de Samatán”, frente a la estación del FFCC San Martín, la vieja estación del FFCC Urquiza, la esquina de Moreno y San Martín y hasta un sector del predio del Instituto Carlos Pellegrini. Lo cierto es que, por el momento, el Museo Municipal trata de mantenerse a flote, mientras espera que se designe al próximo encargado de tomar el timón. 


ubicaciones tuvo el Museo Municipal desde su creación, a principios de la década del ’60.

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