“Hay que juntarse a trabajar en serio por Pilar”

Es titular de Ardama, una de las concesionarias de autos más importantes del país. Con una mirada híper crítica, dice que el egoísmo de su generación hizo que el distrito se estancara.

ENTREVISTAS | 


Por Juan Manuel Morales

jm.morales@pilaradiario.com

 

Crítico de muchas decisiones políticas locales, preocupado por el estancamiento del centro pilarense, autocrítico de una generación a la que pertenece y asegura que "atrasó a Pilar”. Osvaldo Roncayolo, propietario de Ford Ardama, le contó a El Diario sus ideas, vínculos políticos y cómo ve el futuro de un distrito del que asegura "necesita ser trazado por pilarenses”.

Fue peluquero y trabajó en una fábrica de carrocerías en su pueblo natal del interior de la Provincia de Buenos Aires, General Alvear. Las vueltas de la vida lo hicieron llegar a Pilar, donde creció comercialmente y al lugar que asegura que volvería a elegir, pero involucrándose mucho más en las decisiones para el crecimiento de la ciudad.

-¿Cuándo llegó a Pilar y por qué?

- Hace 40 años. Trabajaba en una fábrica de carrocerías y el presidente de General Motors me pidió que me hiciera cargo de la concesionaria acá, que se llamaba Pilar Automotores y estaba ubicada en ruta 8 y Rivadavia. Al principio viajaba, tres años después me vine a vivir con mi familia.

-¿Su empresa fue creciendo junto al gran cambio de Pilar?

- No, en ese entonces ni luces había en la Panamericana, agarrabas el ramal y solo rogabas llegar a Pilar. Pasaron unos 10 años y empezamos a ver el gran cambio. Había gente muy pujante, de la cual aprendí mucho y me copié, como Danilo Grljusic que fue quien compró las tierras e hizo el primer shopping (Torres del Sol), el complejo de cines y donde está la estación de servicio en el ingreso a Pilar (ruta 25 y Panamericana). En ese entonces si venías de afuera te costaba mucho más que ahora poder crecer.

-¿Cómo ve al centro de Pilar?

- Estancado, Pilar está en un punto estratégico y se podría haber hecho mucho más. Hay gente que no quiso salir del pueblo y vinieron inversiones de afuera que les ganaron de mano. Creo que fue un grave error no permitir que grandes inversiones se hicieran en el centro, hubiera hecho crecer a la ciudad.

-¿Cuáles cree que fueron los motivos de esas decisiones?

- El egoísmo de creerse dueños del pueblo y no pensar en el progreso, muchas personas, que son muy buena gente, eran caudillos de Pilar y manejaron todo pensando solo en su conveniencia. Incluso cuando el negocio de invertir en la Panamericana se veía, vino gente de afuera, de Pilar fuimos muy pocos.

-¿En ese contexto cree que Pilar puede crecer?

- Puede crecer según las ganas que tenga el intendente y los comerciantes, hay que juntarse y hacer cosas importantes, no atrasar al pueblo como ya lo hicimos. Hoy en Pilar no tenemos una avenida, una buena entrada, ni una buena salida, es un pueblo que se fue quedando, mientras que alrededor sí crecieron barrios y localidades. Pero la solución está en que hay que juntarse a trabajar en serio por Pilar.

-¿Pensó en hacer política alguna vez?

- No ya no, me gusta la política pero soy muy difícil de llevar, ayudo para devolver algo de lo que me dio Pilar, que me dio mucho. Creo que se puede hacer mucho, pero para eso el intendente debería reunir una mesa chica de gente valiosa de Pilar que le puede decir qué cosas son necesarias. Creo que los pilarenses tenemos que hacer algo, tenemos una construcción de un hospital en Panamericana que se está deteriorando parada por egoísmo, porque parece que como lo hizo otro no sirve. Creo que los políticos están mirando otra cosa y nosotros tenemos que ver nuestro pueblo y pensar en las generaciones futuras. Mis nietos no van a ir a la escuela pública, ni mi familia al hospital, pero porque yo tengo la posibilidad de que vayan a otro lugar, pero pienso en la gente que no tiene esa posibilidad, en los trabajadores que necesitan tener un buen colegio y un buen hospital, que tienen derecho a tener una ciudad mejor. Si me preguntás, para mí es muy fácil resolver eso y mejorar el centro de Pilar y esos 40 millones de pesos que pretenden usar para la calle Rivadavia, invertirlos en seguridad y la salud.

-¿Habló alguna vez con Ducoté?

- Una sola vez hable con él y nunca más me llamó. La verdad que lo que más me duele es que parece que los pilarenses no servimos para hablar de Pilar. La gente que él trajo no es de Pilar y ahí tenemos un grave error, no tener gente que conozca y viva en el distrito. Yo camino todas las noches por el centro de Pilar y los sábados a la noche salgo a dar una vuelta y a mirar el desastre que es. Y me pregunto ¿El intendente no sale a dar una vuelta un sábado a la noche, un domingo, come en Pilar, sabe lo que es la ruta 8, sabe lo que está pasando?

 

Colaboración

-¿Cómo fue su vinculación con el Ministerio de Seguridad bonaerense?

- Asaltaron a mi señora y le dieron un tiro, la policía se portó muy bien conmigo y entonces fui a La Plata, en ese momento el ministro era Carlos Stornelli, me presenté le conté mi historia y le dije que lo iba a ayudar. Lo llevé a la fábrica, conseguí que le dieran dos millones de pesos en repuestos y le reparé las unidades. Después cuando estuvo Granados (Alejandro, intendente de Ezeiza), me vinieron a buscar, pero soy un tipo muy especial, no hubo piel y no quise meterme, hoy con Ritondo (Cristian, ministro de Seguridad) soy muy amigo.

-¿Cómo ve la seguridad en Pilar?

- Hay cosas que me parecen son innecesarias, como gastar tanta plata en el alquiler de ese local en Panamericana (refiriéndose al Centro de Operaciones Municipal) se podría haber hecho en un lugar del Municipio, como en la ruta 25. Y estaría en un lugar clave, hacen cosas para que vos desconfíes. Y toman decisiones muy raras, lo que hace falta es presencia policial y no un patrullero puente por medio en la Panamericana.

 

Su historia

Aquel peluquero de pueblo que se hizo de abajo

-¿Cómo se inició en el mercado de los automotores?

- Yo era peluquero en General Alvear y trabajaba en una fábrica de carrocería que se mudó a Buenos Aires, la enfermedad de mi padre hizo que tengamos que venir a Buenos Aires y yo conseguí trabajar en la misma empresa, trabajaba hasta altas horas de la noche y un día el presidente de la General Motors, que estaba justo enfrente y para quien hacíamos las cúpulas, Ángel Tosi, me citó y me dijo ¿Roncayolo se quiere hacer rico? Yo lo voy a ayudar.

Y me dijo que tenía que hacerme cargo de la concesionaria de Pilar. Así empecé.

Hace una pausa y relata: "pero la primera vez que vine a Buenos Aires, bajé en el puente de General Paz y Rivadavia, miraba a la gente comer en una pizzería y yo no tenía ni para eso. Tenía una medallita de oro, la vendí, me compré una lata de grasa de un kilo, agarré un palo y un pañuelo y caminé desde Liniers a Plaza Flores, engrasando cortinas por lo que me dieran los comerciantes. Así llegué con los bolsillos llenos de monedas y pudimos comer. También mientras vendía cúpulas manejaba un taxi y hasta vendí empanadas en las canchas de fútbol.

-¿Hoy ya consolidado con su empresa le queda algo por esperar?

- Comercialmente estamos bien, en la vida la salud y la familia es lo más importante, tengo tres hijos, seis nietos, estoy conforme de haber llegado y lo hice también gracias a mi mujer, que la conocí vendiendo cúpulas y ella trabaja en una agencia de autos. Me queda esperar que Pilar crezca y que el intendente se ilumine y convoque a una mesa chica de pilarenses.

¿Si volviera el tiempo atrás elegiría venir a Pilar nuevamente?

- Sin ninguna duda, Pilar es mi gran casa y me dio todo lo que tengo, pero volvería de otra manera, metiéndome mucho más y no mirándome solo a mí. Exigiendo para poder tener un pueblo con crecimiento y luchando por la gente que menos tiene. Quiero devolverle a Pilar todo lo que me dio.

 

"Voy a ayudar a Real Pilar porque creo que Pilar debe tener un club así y veo que se junta buena gente, gente muy útil de Pilar que por egoísmo nunca la escucharon como debían”

"Ardama, significa Ariel, Damián y María, es el nombre de mis tres hijos y que hoy es una marca registrada conocida en todo el país”

"Es muy fácil mejorar el centro de Pilar y poder tener un hospital en Panamericana y desconcentrar Pilar, pero hace falta decisión política y mucho control” 

Más Noticias