Entre la tierra y el aire

Buscando hacer un deporte, Victoria Checchi descubrió la acrobacia en tela. Hoy sigue estudiando y dicta clases en IntegrArte. “Encontré esta actividad que me voló la cabeza”, confiesa.

CULTURA | 


Victoria Checchi divide sus días entre la tierra y el aire. Esta pilarense de 26 años descubrió su pasión por la acrobacia cuando buscaba una simple actividad física. Hoy, es su estilo de vida.
“Siempre mantuve el cuerpo en movimiento”, confiesa Victoria, que siempre practicó deportes. Hockey, patín, fútbol están en sus recuerdos inmediatos. A los 14 años esa búsqueda la llevó a iniciarse en acrobacia en tela, invitada por su hermano. Sus primeras clases fueron donde hoy está La Tucumanita. Recuerda que por entonces, no existían actividades circenses en Pilar. “Encontré esto que me voló la cabeza”, confiesa.
A los 16, encontró su lugar en el Centro Cultural IntegrArte (Estanislao López 344), donde retomó con rigor sus clases de tela y, a partir de ese momento, aro. 
Sus profesoras Rocío y Anahí, a través de una audición, se fueron a una escuela en Europa dejándola a cargo de las clases. Sin dejar de ser alumna (actualmente, concurre al Club de Trapecistas en la Ciudad de Buenos Aires), incursionó en la docencia. “De los dos lados aprendo constantemente”, comentó.
Como profesora busca que todas las clases sean distintas. Dedica tiempo para encontrar la música ideal, combinada a ejercicios que varían clase a clase, no sin antes hacer una entrada en calor para cuidar el cuerpo previo a subir a la estructura de hierro ubicada en la escuela de arte, donde se sostienen los elementos de trabajo.
Respecto a su experiencia como profesora, señala que hay gente a la que le es “más fácil y se sube a la tela como si lo hiciera de toda la vida”. También, están los que vienen una clase y no vuelven. 
Las clases son grupales: en el caso de tela, el cupo es de 8 personas, y en aro, a 6. Respecto al género, la mayoría son mujeres aunque la tendencia se está revirtiendo. 
En las clases se extreman los cuidados para que nadie salga lastimado. En su experiencia personal, Victoria nunca tuvo una caída importante pero si moretones del aro y quemaduras de la tela. “Son mis marcas de guerra”, señala entre risas.
“Hay que tener ganas y paciencia”, esa es la condición principal. Una vez en actividad, sostiene que es fundamental el control del cuerpo, concentrándose en hacer lo justo y necesario.

Integrarte, su lugar
No sólo recibió sus clases de perfeccionamiento y es profesora en IntegrArte, también forma parte de su comisión directiva. Entre varios profesores llevan adelante esta escuela de arte. “Todo a pulmón, ad honorem, por amor al arte y a IntegrArte”, define Checchi.
Respecto a las actividades programadas para este año, se van a mantener los cursos y talleres del año pasado. Entre las opciones hay una gran variedad de instrumentos para aprender, teatro, artes visuales, comedia musical, fotografía, dibujo y pintura. Después de un gran primer año, retomarán el taller de guión y el literario. 

Más Noticias