"Cumplí mi sueño"

El año pasado, Soledad Molina participó del Campeonato Mundial de Taekwondo Unificado alzándose con cinco medallas en diferentes categorías. Hoy, se prepara para otro año de grandes desafíos.

LAPANCHA | 


Soledad Molina participó del Campeonato Mundial de Taekwondo Unificado y se alzó con cinco medallas en 2017. El comienzo en este deporte fue  a muy temprana edad. Hoy, reúne más de 150 medallas y trofeos.

Su vínculo con el taekwondo empezó como un juego con sus primos. A los 3 años, sus padres querían que  aprenda a defenderse y la llevaron a tomar clases junto a Marcelo Aciar.

Al año siguiente, inició  jardín de infantes. En las mañanas asistía a los entrenamientos, mientras que por las tardes se dedicaba a su escolaridad. A los 7 años, obtuvo el cinturón negro.

En el 2004, participó en su primer torneo y salió vencedora. Al año siguiente, llegaron competiciones regionales donde fue tomando experiencia y confianza. Se anotó en los Torneos Bonaerenses y resultó campeona en tres oportunidades consecutivas en los años 2006, 2007 y 2008.

Al año siguiente, se coronó campeona nacional en Corrientes.

Desde el 2015, asistió a diferentes convocatorias para integrar la Selección Juvenil  que se presentaría en el Campeonato Mundial de Taekwondo Unificado en Corrientes. En junio del año pasado, la confirmaron como una de las seis  mejores en su categoría y, en agosto, compitió ante participantes de más de 20 países del mundo.

Soledad no dudó en calificar de “fantástica” a la  experiencia vivida. Junto a la Selección, resultaron campeonas mundiales y se alzaron con otros dos subcampeonatos más. Individualmente, obtuvo dos medallas de tercer puesto. “Era mi sueño desde pequeña. Me propuse ser campeona mundial…cumplí mi sueño”, sintetizó Molina.

Paralelamente, en el 2016 comenzó a dictar clases de taekwondo. La propuesta llegó de la mano de una amiga de la mamá que había inaugurado un gimnasio. “Es todo un desafío ser profesora y más con chicos porque hay que tener muchos cuidados”, comentó Molina.  Además, destacó la participación de los padres, que se involucran en los diferentes exámenes y torneos.

“El taekwondo es una disciplina muy linda  porque les enseña a defenderse y tener valores como saber manejarse con sus compañeros, adquirir confianza  y perder sus miedos”, enfatizó Soledad.

A la hora de los balances, señaló que fue un año de mucho trabajo pero que logró todo lo que se propuso. Además de los premios obtenidos en el Campeonato Mundial, logró llegar a Cuarto Dan, una categoría dentro del cinturón negro que la acredita como maestra.

Este año, se realizará el Campeonato Sudamericano (aún sin fecha ni lugar confirmados) y el deseo de Soledad es alzarse con el podio. Además, quiere volver a formar parte de la Selección.

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